sáb
24
jul
2010
La tranquilidad de Héctor Rivoira, tras el amistoso contra Aldosivi, marcó una tendencia; o al menos una postura. El Chulo se fue de Mar del Plata con una sonrisa, pese a que Aldosivi le
empató el partido en la última pelota. Claro, el entrenador sabe que, además de haber congeniado un buen desempeño, con juego colectivo y asociado, ante el anfitrión, Huracán culminó una
pretemporada óptima.
El equilibrio lo aportaron Machín y Brítez Ojeda, quienes desde el medio manejaron los hilos. Claro, apoyados en Montiglio, capataz de la banda izquierda y quien capturó un rebote y clavó
un misil en el ángulo. Ojo, de no haber sido por la falta de puntería en el trío de ataque (Morales, Nieto y Zárate), los de Parque Patricios habrían conseguido alguna pepa más. Pero perdonó, y
Aldosivi facturó en la última jugada con Cajaravilla, quien aprovechó una carambola. Para el Chulo, el resultado fue un mero detalle, ya que el objetivo estaba cumplido.
Manejamos todo el partido hasta el gol, luego se equiparo pudimos conseguir el segundo y en una jugada desafortunada en el ultimo minuto llego el empate. Bien el globo
