jue
19
ago
2010
El Gordo Valarco habla del desencanto de hinchas y jugadores con el presidente de Huracán
Cuando el río suena es señal que algo trae. Cuando son varias las voces que se alzan contra alguien, puede ser una confabulación o bien una señal clara de unanimidad. El pasado cercano y
el presente de Carlos Babington como presidente de Huracán hablan de alguien que está muy cuestionado por propios y extraños. Jugadores que se han marchado del club, entrenadores que dirigieron
el primer equipo y, lo más contundente, los propios simpatizantes, le han perdido la paciencia. Empresarios que antes invertían en la institución, hoy parecen dispuestos a no hacerlo.
Sabido es de las dificultades por las que están atravesando los clubes para sobrevivir a las demandas que exigen los resultados y de las tesorerías flacas, que no saben de dónde sacar
como para hacerle frente al cumplimiento de compromisos contraídos, al día a día y al pedido de incorporaciones, que reclaman los entrenadores. No le pasa solo al Globito, hay muchas entidades
con similar diagnóstico económico financiero. Sin embargo, los presidentes de esos clubes reciben de sus socios e hinchas gestos de tolerancia. En Huracán, no.
En tiempos distintos, Matías Defederico, Cristian Cellay, Hugo Barrientos, Paolo Goltz, Gino Clara apuntaron sus dardos hacia la figura del presidente. Disgustados por las promesas
incumplidas y por lo que habla con los jugadores puertas adentro y el discurso que tiene, según ellos, puertas afueras, no han tenido empacho en manifestar sus enojos. "Se olvida que fue
jugador", es una de las frases más escuchadas en boca de éstos.
Angel Cappa, más allá de su actualidad en River, es para los simpatizantes de Huracán alguien hecho a la medida para el gusto futbolístico de ellos. Adoradores del campeón del ´73 con
César Menotti, vieron en don Angel a un continuador de aquella forma de entender el juego. A pesar de no haber dado la vuelta olímpica, el cariño sigue intacto y así se lo hicieron saber todos,
el domingo en el Tomás Ducó. Todos, menos uno. Babington no quiso saber nada de tributos y el simpatizante repudió esa actitud desafiante del presidente, según los códigos de Parque Patricios.
Con los referentes hay que tener un trato diferenciado y para ellos, Cappa lo es.
Cuando un sector te reprueba, puede ser sólo eso, un sector. Ahora, cuando todo el estadio te pasa factura, es probable que uno tenga que revisar el motivo de la bronca. Defederico,
Cellay, Barrientos, Goltz, Clara, los hinchas... son muchos como para que sea sólo una confabulación. ¿Cappa? No hizo leña del árbol caído. Fue, jugó, ganó y agradeció tanto cariño. ¿Babington?
Supo del desencanto del pueblo quemero por lo que le mostró la televisión. Lejos del lugar de los hechos. Lejos de la gente.
Fuente: Diario La Nacion Canchallena.com, por C.Valarco.-
mas claro el comentario imposible, tan es asi el sentimiento del hincha de alguien que si lo hubiera querido hoy seria un procer del club a. huracan.
nacido y criado en el barrio, despues de un fugaz paso por inferiores de river, terminó cerca de sus origenes, en el barrio, y como mo podia ser de otra manera en huracán.
campeón como jugador, como técnico, ascenso como presidente,
pareciera como si tantos logros se le hubieran subido a la cabeza, cual espumante cerveza.
y quizás poe eso, eligió el camino de la soberbia y el encono.
la soberbia de quien sabe que, porque despues de todo no logró nada importante ultimamente, y el encono contra todos, mohamed, ardiles, cellay (no me gusta, nos dijo a los quemeros de la peña dale
globo) de federico, bnarrientos, clara (desaparece misteriosamente durante su gestión)contra los hinchas, y por si fuera poco con angel cappa, gracias a quien ganó una elección.
ah, me olvidaba de su enojo con la peña dale globo, enojo incomprensible para una persona con dos dedos de frente.
pero bueno, el será feliz así, tal vez crea que el mundo está en su contra, porque lo soberbios piensan asi
