lun
06
sep
2010
No habíamos terminado de entrar a la cancha, literalmente, cuando ya estábamos abajo en el marcador. Un minuto, pelota parada, centro cruzado, las marcas y el arquero duermen y Hirsig
(¿otra vez la ley del ex?) con un suave cabezazo puso el 1-0 para el local y sabíamos que nos esperaban minutos y minutos de desesperación.
Durante toda la primera mitad, y es posible que condicionados por el tempranero gol, se vio lo peor del Globo, no hubo jugadas colectivas, se vio inconexos a los del medio con los de
adelante y los de atrás eran una invitación a que les tomaran las espaldas con total facilidad. En ese panorama vimos cómo se desvanecía el primer tiempo y, con ganas de que finalice pronto para
irnos con la desventaja mínima al vestuario vino el milagro, centro al corazón del área y "hombro-cabeza" del menos pensado, Carlos Quintana cuando se jugaba largamente el segundo minuto de
descuento nos dio el empate, la alegría y la tranquilidad para esperar la segunda mitad.
Y en el segundo tiempo fue otra la historia. Sin lucirse, se vio lo mejor del Globo. Se tranquilizó atrás, la manejó bien en el medio y empezó a llegar con mucha gente al área de Trípodi.
Entre los 20 y los 25 dos cambios terminaron de afianzar lo que se insinuaba hasta ahí. Salió Machín, golpeado y entró Luciano Nieto, quien de a poco estructuró una buena actuación. También se
lesionó Quintana (aparente contractura en el muslo), entró Peña, bajó Rodríguez y se rearmó la línea de cuatro.
Huracán entendió que el partido se podía ganar, y empezó a acercarse al área de Quilmes, quien a diferencia del primer tiempo, no encontró más la pelota y perdió precisión del medio para
arriba, "desapareciendo" quien había sido su figura, JJ Morales.
Una buena combinación por la derecha, donde Montiglio hizo un excelente segundo tiempo, hizo llegar la pelota a los pies de "Chichón" Nieto quien tomó la decisión de patear desde afuera y
con la derecha en el momento justo, De nada valió la estirada del arquero y su defensa endeble, el derechazo de Nieto entró pegado al palo y se desató la alegría Quemera.
Los 15 que restaban hasta el final sirvieron para que veamos que, con un poco más de manejo y de criterio, se podría haber estirado la diferencia de forma tranquilizadora, y también, por
qué no decirlo, para que ya en tiempo de descuento sufriéramos una escalada de Broggi que se perdió en el primer palo de Monzón y nos volvió el alma al cuerpo.
Nuevo triunfo de visitante que nos da tres puntos de oxígeno, indispensables a esta altura, y varias cosas para destacar: El acierto con los cambios, tanto la entrada de Nieto, como la
reestructuración de la defensa le cambiaron la cara al Globo en el segundo tiempo. También para destacar la ya a esta altura "no sorpresa" de la actuación de Mariano Martínez, haciéndose eje del
equipo y el gran segundo tiempo de Montiglio, desdibujado en la primera mitad, pero gravitante e indispensable en los segundos 45
Algunas cosas para replantearnos: La distracción que nos costó el primeer gol, el desorden que nos puso a merced de Quilmes en la primera mitad y repensar si Matute Morales debe salir
como titular de este equipo, que extraña su capacidad organizativa y claridad que supo tener en otros equipos en los que se desempeñó.
Tres puntos viajan a Parque de los Petricios, y eso nos alegra este soleado domingo y tenemos una semana para ver con tranquilidad como recibimos el próximo sábado al Banfield de
Falcioni.
Formaron:
Quilmes: Emanuel Trípodi; Fabricio Fontanini, Leandro Gioda, Danilo Gerlo, Ariel Broggi; Gustavo Varela, Oscar Morales, Santiago Hirsig; Santiago Raymonda; Francisco Cerro y Juan José
Morales.
Director técnico: Hugo Tocalli.
Huracán: Gastón Monzón; Ezequiel Filipetto, Facundo Quiroga, Carlos Quintana; César Montiglio, Gastón Machín, Marcos Brítez Ojeda, Diego Rodríguez; Angel Morales; Mariano Martínez y
Rolando Zárate.
Director técnico: Héctor Rivoira.
Fuente: Semanario Quemero.-