mar
07
sep
2010
BARIJHO: “VOLVÍ A JUGAR PARA DEMOSTRARLE A MI HERMANO QUE SE PUEDE PELEAR“
Multicampeón con el Boca de Bianchi, el Chipi no es un personaje más en el ambiente futbolero. Nació en un barrio humilde y pasó hambre y frío hasta que debutó en la primera de Huracán. En un
emocionante reportaje para el Taller de Radio de Deportea, habla de su lucha por ayudar a su hermano adicto.
"Me crié en la calle, con mis amigos, lejos de mi familia y mal alimentado. Sufrí el divorcio de mis padres cuando tenía apenas cuatro años y hubo días en los que ni siquiera comía", confesó
Antonio Barijho, el mismo de los goles importantes en el súper existoso Boca de Bianchi, quien dio una entrevista para el Taller de Radio de Deportea en la que guardó el cassette y subió el
volumen: "No reniego de mi infancia, pero sí le cambiaría muchas cosas. Porque recién a los 20 años pude encaminarme. Antes, hice cosas que nunca debí haber hecho, aunque la calle de ahora no es
más la de antes", admitió.
El ex delantero de Huracán, Banfield, Independiente y Deportivo Merlo, que también tuvo un paso por el fútbol internacional, contó cómo cambió su vida desde su debut en el fútbol grande. "Me
costó mucho afianzarme porque no conté con el apoyo de mis padres. No fue fácil ser profesional para un chico con un pasado como el mío, pero gracias a Dios pude triunfar y hoy tener una familia
hermosa y disfrutar de mis hijos. No quiero que a ellos les pase lo mismo que a mí. Por eso, trato de hacer todo lo contrario a lo que mis viejos hicieron conmigo", se emocionó el Tony, hoy
director técnico de fútbol infantil.
El tema de su familia fue varias veces abordado en el reportaje y la historia de su hermano, quien tuvo un acercamiento al fútbol aunque nunca llegó a primera y luego cayó en una depresión
que desembocó en su adicción al paco, fue lo más emocionante. "A él le pasó lo que a muchos jugadores de fútbol que no llegan a primera, comenzó a caer en un abismo y primero empezó con las
borracheras, luego pasó a la droga y ahora al tercer extremo que es el paco".
Cuando tiene que explicar las causas de la adicción de su hermano el Chipi nunca duda de las causas. "Fue la falta de afecto de mis padres. Nunca lo controlaron, nunca le dieron importancia". En
su voz se nota el amor de un hermano que quiso ocupar un rol parecido al de un padre. Y es que fue ésa la razón por la que volvió a jugar al fútbol. "Quería demostrarle a mi hermano que se puede
pelearla".
Además, Barijho (NdeR: en 2000, él mismo se definió como "el loquito lindo del país") se despachó con una anécdota propia de quien ama tanto a su club como a su familia. "Cuando llegué a
Boca y tuvimos que enfrentar a Huracán le dije a Bianchi que no quería jugar contra el club del que yo era hincha, pero no me hizo caso. Me explicó que me tenía que poner igual porque Palermo
estaba lesionado. Por suerte, empatamos 0 a 0 y no tuve ni una chance de gol, ¡je!" ¿Loco yo?
Fuente: Deportea