dom
12
sep
2010
Rivoira admitió que su vínculo con la gente se quebró con el cambio de estilo: “Si quieren, que silben”.
En otro momento, un empate con un equipo consolidado como Banfield no hubiera originado el silbido generalizado con el que la gente de Huracán despidió ayer a su equipo y, sobre todo, a
Rivoira. Pero la situación con el Chulo viene tensa desde antes. Y el DT no se guardó nada tras el partido: “Noto mucha impaciencia en la gente de Huracán. Hoy (por ayer) hicimos un buen primer
tiempo ante un rival que tenía dos goles en contra en el torneo. Le hicimos otros dos y si convalidaban el gol de Martínez, tres. Creo que hay mucha impaciencia de parte de la gente para con
nosotros”, tiró Rivoira. Y fue más allá, desafiante: “Si quieren silbar, que silben...”.
El propio DT admite que su relación con la gente se quebró hace rato: “Todo empezó cuando dije que acá se había acabado el tiki tiki. Lo interpretaron mal, como una crítica a Angel
(Cappa), pero no fue así. El equipo tenía 11 puntos y había que entender que si seguíamos jugando de esa manera, descendíamos, había que ponerse el overol”, explicó el Chulo, al que, parece, le
espera otra semana de turbulencias...
Fuente: Diario Ole