mar
14
sep
2010
El empate con Banfield no hizo más que confirmar que este Huracán muestra dos facetas antagónicas. Cuando tiene la pelota, es un equipo que toca bien y que crea peligro. Cuando no la
tiene, da la sensación de que en cualquier momento le pueden convertir ...
De la mano de Mariano Martínez y, en menor medida, de Matute Morales (siempre se funde a los 30 minutos), llegar hasta el área rival no es una utopía sino algo totalmente posible. Con el
balón en los pies, estos dos jugadores potencian las subidas constantes de Montiglio, mientras el Roly Zárate siempre se muestra como opción de pase, a pesar de que recién ahora se está
destapando.
La mejor noticia para los hinchas es que el delantero se haya despertado, no solo con sus goles (perfecto cómo pateó el penal y mejor aún el segundo gol) sino porque ahora sí que aguanta
la pelota y las pelea. Pero también es muy bueno que Chichón Nieto haya demostrado en los últimos dos cotejos que puede pelear el puesto.
El déficit del Globo es a la hora de marcar. Hasta ahora, Brítez Ojeda no ha dado muestras de ser confiable (pero tampoco hay un 5 suplente), lo que permite que ese sector del mediocampo
sea un colador para los rivales. Además, ante su ausencia, quedó demostrado con Banfield que Machín es una pieza importante por lo que corre, a pesar de que a veces exaspera con sus pases a los
rivales.
La defensa es otra gran preocupación. Los hinchas se la agarran con Quintana, pero mientras éste levanta su nivel de a poquito, el que ha fallado mucho es Quiroga: pifió feo en el gol de
Newells y marcó muy tibiamente en el 2-2 de Banfield. Yo le sigo preguntando a Rivoira: ¿Qué pasa con Kevin Cura? Al menos que vaya al banco, dejemos de desperdiciar nuestros buenos jugadores de
las inferiores.
En cuanto a los silbidos, personalmente me han parecido un poco injustos. No soy un defensor del Chulo, le he criticado sus planteos más de una vez y no me gusta su estilo de juego, pero
también hay que reconocer que lleva 34 puntos entre Clausura y Apertura. No olvidemos que agarró en un momento caliente, con los 11 puntos que había dejado Angel Cappa.
Quizá sería bueno que Rivoira dejara de lado los comentarios resentidos, porque criticar es humano y mucho más en una situación tan delicada como la que estamos pasando. Situación que se
va a convertir en más difícil todavía si seguimos regalando puntos de local. Ahora, a copar La Plata que se viene uno de esos partidos de 6 puntos ante un rival en caída. Con un triunfo ante
Gimnasia, el empate con el duro Banfield habrá tenido sentido.
Fuente: Soy Quemero.