mié
22
sep
2010
La designación de Brindisi, apenas cinco horas después de la renuncia de Rivoira, dejó en claro algo muy evidente en Huracán: este Presidente no tiene ningún tipo de planificación, ningún
proyecto en mente para el futuro. Todo nace de la improvisación, del “a ver qué pasa" ...
Esto no es nuevo, sino que viene pasando desde que terminó el torneo del subcampeonato. Antes al menos hubo proyectos con Mohamed, Ardiles, Ubeda y Cappa. En todos esos casos se pensó de
antemano cuál era el plan (Incluso, a Cappa lo esperaron durante un mes cuando nadie confiaba). A unos les fue bien, a otros mal. Pero la idea a futuro estaba.
Fue después del Clausura 2009 que todo cambió. Si hubo jugadores como Bolatti, Goltz o Toranzo que se quedaron, fue por el compromiso que tenían con Cappa, no por Babington. Si hubiera
habido un proyecto, no habrían dejado ir a Defederico o Araujo (por citar 2 casos) para después traer a Trecarichi, Trecco, Malbernat, De Bruno, García, Carrizo y tantos otros ignotos. Dudo
seriamente que el sueldo que pedía Defederico fuera mayor a la suma de todos los sueldos de esos jugadores.
Y cuando no hay planificación, las cosas suelen salir mal. La aparición de Rivoira fue como un salvavidas para el Presidente, que ya no sabía adonde recurrir porque nadie quería venir a
Huracán. Y si el Chulo sacó 26 puntos con un equipo totalmente mediocre, no fue gracias a Babington. Pero el Inglés se las ingenió para seguir llamando la atención y logró que muchos de los
mejores jugadores del torneo pasado se fueran de Huracán.
No había dinero para retener a Eduardo Domínguez o para hacerle un buen contrato a Gino Clara (juvenil que podría haber sido vendido a buen precio) pero sí hubo 300 mil dólares para
comprar la mitad del pase de Machín, un jugador que –si bien rindió el torneo pasado y aporta sacrificio- nunca va a dar réditos económicos, por más que meta 20 goles en el mismo torneo.
Realmente, hay cosas que no se entienden.
Y ahora encontró otro salvavidas, que fue Brindisi. Salvo que en esas cinco horas los dirigentes se hayan sentado y hayan elaborado un plan serio, lo del nuevo DT fue otra muestra de
improvisación. Además siempre va a estar el miedo de que Brindisi, quien siempre tuvo diferencias con Babington, se vaya peleado del club, como hicieron Mohamed, Ardiles y Cappa.
Claramente, se vienen épocas decisivas para Huracán. A Rivoira me queda agradecerle por agarrar al club en un momento caliente y por sacar esos 26 puntos de la nada. A Brindisi, desearle
la mejor de las suertes, que le vaya bárbaro y que pueda estar un rato largo en el banco. Si Huracán termina zafando del descenso, no será gracias al presidente, sino a pesar de
él.
Fuente: Soy Quemero.
que buen comentario, este presidente solo está por y para sus propios intereses, para estar peleado cn todo el mundo, es de esperar que no se pelee ahora con miguel.
