mar
28
sep
2010
El partido del debut de Miguelito en el banco del Globo fue empate en uno. Hubo actitud para intentar contrarrestar el buen juego mendocino, pero todavía hay mucho para trabajar y
mejorar. Algunas actuaciones individuales fueron promisorias, otras deficientes, algunos cambios fueron positivos, otros, neutros. El camino es largo, pero no podemos perder más
puntos
Difícil parada tenía "Miguelito" a priori. El conjunto mendocino que conduce tácticamente Julio Asad desde hace un par de temporadas se caracteriza por su buen juego y su actitud
asociada. Y en este campeonato siempre se lo vio mejor actuando de visitante que cuando hace de local en el Islas Malvinas mendocino. Y de entrada los hechos le fueron dando la razón a los
antecedentes.
El mediocampo fue copado por el conjunto mendocino con Olmedo como batuta y Rojas como creador y ni Machín ni Filipetto podían encimarlo para impedir que el 5 tombino fuese la aduana por
la que pasaran todas las jugadas de su equipo. Atrás Peña, como es habitual, dejaba que desear en la marca, pero pocas veces se proyectó con certeza y penó con un Montiglio muy apagado y no
encontró nunca un socio para haceer tándem por la banda derecha. Quiroga y Cura, en la primera etapa alternaban buenas y malas y las jugadas de peligro se sucedieron, palo incluido, en el arco de
Monzón. La prematura expulsión de David Ramírez no se notó en el campo de juego y la falta de un generador de fútbol se nota en el Globo, y mucho.
Ni Morales, quien comenzó con protagonismo y fue desapareciendo, ni Martínez, en acaso su peor partido del campeonato podían asistir con claridad al solitario Zárate. En varias
oportunidades quien quedaba franco con la pelota en sus pies para iniciar "algo" era Filipetto, pero la creación no está en su sangre y optaba por descargar hacia los costados o tocar corto hacia
atrás.
Más allá de la expulsión a los 15, en esa primera etapa todo sucedió en los últimos 5 minutos. Primero una ingenuidad de Filipetto que intentó rechazar con el pie arriba una pelota que
estaba boyando en el área con un delantero mendocino entrando de frente provocó el golpe del botín en el cuerpo del delantero, penal y amonestación.
Se encargó del tiro Jairo Castillo y la mala suerte hizo que el rebote del la volada de Monzón le llegara nuevamente al colombiano, quien con una pifia la metió en el arco. terminaba el
primer tiempo y la "mufa" generalizada iba in crescendo.
pero en el mintuto 46 un centro llovido al área, a ibáñez, arquero mendocino, se le escurre la pelota de entre las manos y Machín, que estaba justo detrás del arquero se encontró con la
pelota y no tuvo más que empujarla, gol "psicológico" y a ver qué pasaba en la segunda mitad.
El cambio desde el inicio de Nieto por Filipetto no fue la única novedad. El Globo se empezó a parar con 3 en el fondo pasando Formica a la mitad para intentar tener más volumen de juego.
De cualquier manera el partido siguió siendo parejo y Godoy Cruz, que se fue enamorando del empate, dejó hacer a Huracán aunque no hubo muchas jugadas de peligro y el empate sonó a
justicia.
Para destacar de esa segunda mitad algunas cosas, una, un nuevo error arbitral que no sancionó un clarísimo penal a favor del Globo cuando Curbelo "atajó" un remate después de un
borbollón en el área cuando otra vez ibáñez perdió la pelota en un centro y se venía el gol. Era penal y expulsión, pero el "siga siga" nos dejó con las ganas.
La otra cosa para destacar fueron los cambios, tanto los de nombres como los tácticos. El ingreso de Villán por Montiglio hizo que Peña se sume a la mitad de la cancha (seguíamos con 3 en
el fondo) y posteriormente el del pibe goleador Alejandro Quintana por Peña demostró que hay materia prima "abajo" que puede dar sus frutos, si se la lleva tranquilo y con el tiempo que a veces
no tenemos.
El balance final, si bien nos se ganó, se puede considerar positivo, más por el entusiasmo de ver "cosas" que dan alguna esperanza que por el resultado mismo de esas "cosas". Mucho
trabajo para Miguel, que esperemos pronto tenga los frutos que necesitamos.
Ahora vamos a Avellaneda, el sábado a las 20:30, a lo que el periodismo llama en general "duelo de necesitados". Necesitamos imperiosamente sumar de a tres, las fechas pasan y nos
instalamos cómodamente en el pelotón de abajo, de la tabla del campeonato y de la tabla del miedo...
Fuente: Semanario Quemero.