sáb
16
oct
2010
A Cien Años de su Natalicio, Nacio el 15 de octubre de 1910
Borgataro, Parma, Italia
DEL LIBRO “HURACAN EN EL BICENTENARIO DE LA PATRIA “
Amleto Enrique Vergiati, más conocido por su seudónimo Julián Centeya,
italiano de origen, poeta y bohemio, también fue ex alumno del Colegio Luppi, y ferviente hincha del Globo.
En la primera década del siglo XX, su padre Don Carlos Vergiati que era periodista del diario "Avanti", que se editaba en Borgataro, provincia de Parma (Italia), se vio obligado a huir
del régimen fascista por sus ideas anarquistas. Se trasladó con su familia a Génova : su esposa Amalia, dos niñas, el pequeño Amleto y un perrito llamado Cri-Cri. Julián los evoca en sus versos
"Mi viejo", un lacerante relato de la decisión paterna de fugarse de Italia, el 14 de abril de 1912.
El llamado “hombre gris de Buenos Aires”, mote que el mismo creó, pergeñó su
"Vino en el Comte Rosso: fue un espiro
tres hijos, la mujer a más un perro
Como un tungo tenaz la fue de tiro
todo se lo agunto: ¡hasta el destierro!"
El pequeño Amleto sólo tenía algo más de un año, pero su recuerdo de ese "espiro" permaneció siempre vivo. Como viva permaneció la figura paterna que recala en San Francisco (provincia de
Córdoba), donde don Carlos trabaja como carpintero ya que su desconocimiento del idioma no le permitía ejercer su profesión de periodista.
En septiembre de 1923, se trasladaron a Buenos Aires y deambularon por varios conventillos hasta asentarse en Parque de los Patricios. Amleto cursó la escuela primaria en el Colegio
Abraham Luppi, en Pompeya. Su compañero de banco fue Francisco Rabanal, el mismo que sería Intendente de la ciudad de Buenos Aires.
primera milonga y adoptó para sí el nombre del personaje que lo haría, para muchos, inmortal: Julián Centeya.
"Me llamo Julián Centeya
por más datos soy cantor
nací en la vieja Pompeya
tuve un amor con Mireya
me llamo Julián Centeya
su seguro servidor."
Fue autor de distintas obras como “Atorro", donde relata su gris soledad, su tristeza y su ausencia de sí mismo. En su única novela, "El vaciadero" (1971), mostró la cruda realidad de los
marginados, de los "quemeros", una llaga viva que aún perdura. Es coherente con su filosofía existencial cuando dice: "Para escribir hay que vivirla; si no nos acunamos en el camelo
literario."
Dice en el prólogo de "La musa mistonga":
"Lunfardo que me dio la calle, no leído en letras de tango ni memorizado del sainete, evadido de celdas, bulines y conventillos, en demoras de boliche, en la racalada amistosa del
feca..."… y continúa… "más que conocedor es baqueano, mejor que habitante es materia y espíritu de Buenos Aires".
Entre las tantas anécdotas que se le conocen, rescatamos la que nos cuenta su amor por los gatos, llegó a tener treinta y tres. Pero había uno, casi mágico: Damián, quien cada vez que
Julián estaba en su casa, el gato se paraba en la puerta. En lunfardo : “le daba la cana”, como él decía.
Es bien sabido la entrañable amistad que unía a Julián Centeya con la familia Di Nome, y usualmente, compartía horas en el negocio, un café-bar, donde Don Juan trabajaba, en las calles
Roca y Lafuente, entre Cóndor y Tabaré, frente a la Iglesia Cristo Obrero.
En el recuerdo de Domingo Ernesto Di Nome, más conocido como “Pompón”, quedó grabado el diálogo que mantenía con Julián: “Hermanito, estoy en la calle”, a lo que Pompón respondía: “Bueno,
véngase para acá … bájese en Roque y Lafuente”. Y ese día, Centeya después del bar, se quedaba a pasar la noche en la casa de los Di Nome.
Y es así que Julián recordó esos momentos en estos conocidos versos:
A Huracán
El almacén del Zurdo Salvarredi
y Juan Di Nome como un inquilino.
El grito callejero del Auredi
y el temblor de los vidrios del vecino.
La calle como cancha: las naciones
una cortada azul y el corralón.
Todo un ayer de limpias emociones
que recoge del nuevo el corazón.
Y tu bandera linda, acamalada
cuando Laguna era lo que fue.
Ya la canchita aquella estaba echada
allá en Chiclana , el barrio que dejé.
Campeón inolvidable, cuando Chiessa
jugaba por capa el fútbol scope
Onzari la llevaba corta y presa.
Alia Huracán y aquello era un galope.
Stábile, el filtrador picaba y era
el gol que se cantaba en la tribuna
la pelota ya estaba en la huevera
y la cuestión era sacar de una.
¡Qué Huracán, Huracán, aquel de Tucho, del Turco Simes, de Salvini, Unzue.
Me queda esta consuelo de encender el pucho
del recuerdo que me habla de aquel cuadro que se fue.
Are you ready? Voz inglesa que daban los árbitros a los jugadores para indicarles que empezaba el partido… ¿Están listos?
Nadie olvidará las tradicionales cenas de los miércoles, donde se reunían socios carácterizados como Martín Ciordia, Donato Lacava, Serafin Rey, quien se encargaba de traer “sus quesos”
para la picada inicial, ya que tenía un puesto en la feria, y por su- puesto Don Juan Di Nome, entre otros. Y también presente, el Tte. Cnel. Ducó, Don Tomás, que presidía esta casi “ceremonia “
que se realizaba en el Salón Comedor de la sede del club y que sus incios se remontan a mediados de la década del ´40. Reuniones de bohemia, de pasión futbolera, de sentimientos encontrados, cita
obligada para la amistad y la buena “mesa”. Y junto a ellos Julián Centeya en más de una oportunidad, compartiendo esas inagotables charlas. Según Pompón, no siempre concurrían simpatizantes del
Globo: alguna vez participaron los periodistas José María Muñoz y Horacio García Blanco.
Por aquellos años, la información del club sólo se conocía a través de los medios nacionales y la carencia del hincha en conocer los destinos de la institución hacen que surja la primera
audición partidaria :Amigos de Huracán. Ícono en la radiofonía argentina y del mundo por ser pionera.
Plasmada en la mente brillante de Juan Di Nome, y con la anuencia de Ducó, la primera emisión sale al aire un 4 de junio de 1948 desde los estudios de la desaparecida Radio Antártida en
la calle Arenales 2043. Se llamó , en aquel momento, “Habla Huracán”. A la muerte de Don Juan, toma la conducción del programa, su hijo Cacho, a instancias de Martín Ciordia y Centeya , quien lo
acompañó en sus inicios.
Fuente: Seescuchahuracan.com