jue
21
oct
2010
En un hecho inédito, se dispuso que no haya ningún tipo de bandera, tirante o telón en el clásico entre San Lorenzo y Huracán. Ojo, no sólo ajenas, tampoco podrán lucir los trapos
propios. Además, 1200 policías mediarán para que haya paz. ¿Partido de fútbol o guerra?
¿A dónde va a parar el fútbol argentino? Vale parar la pelota y reflexionar. A las puertas de un fin de semana cargado de clásicos con los choques entre River y Racing el sábado e
Independiente-Boca y Huracán-San Lorenzo el día domingo, nuevamente aparecen las medidas insólitas.
Está vez, no habrá banderas en el clásico. Claro, se prohibe llevar los “trofeos de guerra”... No, no sólo eso. Ni los hinchas de San Lorenzo podrán lucir trapos azulgranas, ni los del
Globo las banderas quemeras.
¿El motivo? Evitar lo que sucedió en el último clásico, cuando la tribuna del Globo lució un tirante, presuntamente, de la barra azulgrana. Por eso, se decidió cortar por lo sano: no
habrá trapos.
Claro, en aquella oportunidad, la barra de San Lorenzo enfureció y quiso ir a buscar a los de Huracán para recuperar el trapo, robado el 4 de octubre de 2002. Eso hizo que el juego se
suspendiera un buen rato y desató un escándalo.
Ojo, el Globo ya viene calentando el clásico, mientras la seguridad hace vista gorda. Ante Arsenal, en el corazón de la barra quemera apareció una bandera pequeña que rezaba: “Carrefour
San Lorenzo”, y contra Gimnasia, otra que decía “La Butteler”, propiedad, en teoría, de la barra del Ciclón y que fue robado este mismo año, durante el carnaval de febrero. Ah, debido a ese
hurto, en el clásico del Clausura 2010, jugado en el Gasómetro, se podía leer una bandera que decía: “Chivo, cuida tus trapos”.
Por todo eso, Pablo Paladino, máxima autoridad de la Secretaría de Seguridad en Espectáculos Futbolísticos y los capos de seguridad de ambos clubes tomaron la insólita medida: será el
primer partido despojado de todo tipo de banderas. Ah, además 1200 policías serán los encargados de intentar que haya paz entre el Cuervo y los Quemeros ¿lo conseguirán? Dios quiera que
sí.
Foente: Diarioshow.com