dom
24
oct
2010
Quintana, Quiroga, la Quema... Huracán fue un festival de fútbol y goles en el Ducó. Barrió a un tibio San Lorenzo por 3 a 0, un resultado que no lograba desde hace 34 años. Brindisi
sigue invicto ante el Ciclón, mientras que Ramón no ganó nunca el derby porteño.
Es una frase hecha decir que los clásicos son partidos distintos, que no tienen nada que ver con el presente de cada uno de los equipos. Pues bien, la goleada de Huracán frente a San
Lorenzo lo demuestra claramente. Porque el Falcon arrancó encaminado, pero mordió la banquina y desbarrancó; el Globo, en cambio, emparchó los agujeros y tomó aire para volar alto.
Ni el más optimista de los hinchas del equipo local hubiera imaginado el resultado que se terminó dando. Y no solamente por los goles, sino por el juego. Solamente el primer cuarto de
hora fue favorable al Ciclón. El gol de Quintana -golazo de media vuelta- sacudió la tarde. Al tiempo que los de Brindisi se acomodaban y ganaban en confianza, los de Ramón Díaz se fueron
desdibujando.
El gol(azo) de volea de Quiroga, en el arranque del segundo tiempo, fue clave. Ya no hubo volantazo posible para encarrilar el partido a favor de los de Boedo. El grito de penal del
uruguayo Rodríguez fue una frutilla para el postre más rico. Después de seis partidos sin ganar, los Quemeros tocaron la gloria con las manos.
Poco importaron los 31 partidos de diferencia en el historial entre uno y otro equipo. Los hinchas del Globo se fueron al grito de “hijos nuestros”. Con un par de Q más el penal de
Rodríguez, Brindisi vivió a full el triunfo de su equipo y espera que estos sean los primeros tres puntos para subir en escalera mecánica en la tabla.
Fuente: Diario Ole