vie
24
dic
2010
Por suerte termina este año 2010, con mas amarguras que alegrías. De éstas últimas, la mas grande, la de haberle ganado a los primos en casa. De las primeras, el haber teminado el torneo
muy mal, en promoción, y con muchas dudas sobre el futuro futbolístico de Huracán ...
Creo que es momento de balances y reflexiones, mas allá de las quejas, muy valederas por cierto, sobre nuestro presidente, la Comisión Directiva, y de Sir Simonian.
Todos los Quemeros estamos, a pesar de todo, esperanzados en que en 2011 podamos salir a flote, y revertir la situación; que no es fácil, lo sabemos, pero creo que es momento de unirnos y
tirar para adelante, alentar a los jugadores que vengan, y seguir al equipo a todas las canchas donde juegue.
No dejemos de lado tampoco los movimientos de los responsables de las decisiones que se toman en el club, estemos atentos, que sientan el aliento en la nuca, denunciemos, no hace falta la
violencia, sí la movilización.
Mas allá de los nombres que salgan a jugar la 1º fecha, necesitamos acompañar mas que nunca al club. Ninguno de nosotros soportaría un nuevo descenso, y todavía estamos a tiempo. Solo hay
que aprovecharlo y usarlo con inteligencia. El nivel futbolístico de hoy es de regular para abajo, y Huracán no escapa a esa regla.
Soy un convencido, de que también hace falta la cuota de suerte necesaria para lograr objetivos, ya sea para zafar del descenso, o para salir campeón.
Sugiero no hacer mas comparaciones con el equipo de Cappa que nos dió tantas satisfacciones, porque eso ocurre cada 2 o 3 décadas. Ya fué.
Ahora pidamos entrega, inteligencia... y suerte.
Nuestro compromiso es alentar, es saltar en el "tablón", para que los players sientan la energía de su gente, para empujar, para gritar "Dale Globo", "El Globo no se va".
Cambiemos esto desde adentro, exigamos explicaciones cuando corresponda, y alentemos aunque no nos guste lo que vemos dentro de la cancha. Ese es nuestro compromiso.
Cuando alguien no llega a cumplir sus objetivos, lo mas importante es haber dejado todo por lograrlo, no nos quedemos con esa duda. Hagamos lo nuestro. Y pidamos que el resto haga lo de
ellos.
En este año que comienza, tengamos serenidad para aceptar las cosas que no podamos cambiar, coraje para cambiar las que sí podemos, y sabiduría para reconocer la
diferencia.
Y ahora sí, les deseo a todos los Quemeros y a sus familias, que terminen el 2010 en paz y armonía, y que comiencen el 2011 con fé y esperanza.
¿Pedimos un deseo?... No lo digan... seguramente todos vamos a coincidir, guardémoslo en el corazón y...¡Vamos Globo, carajo!
Fuente: Soyquemero.com.ar