Gabriel Rinaldi: "En Inferiores, los Coordinadores no tienen control"
Fue el DT da le sexta división que se consagrara campeona hace un año. Pero se transformó en un escollo para las intenciones de los Coordinadores de inferiores de
Huracán, que en enero provocaron su renuncia. Desde hace más de 25 años vinculado a Huracán, desde inferiores, jugador en primera y también como técnico de juveniles. Conversó con nuestra
Revista.
-¿Qué pasó en estos 25 años?
-El club no avanzó. Se sigue dependiendo del equipo de primera, de si la pelota entra o no entra. Y para crecer deberían atenderse otras cuestiones. En comparación con otros
clubes, Huracán está igual que hace 25 años. Por eso la diferencia que nos han sacado otras instituciones. Por ejemplo, en infraestructura, en utilería, no tenemos lo que tienen otros
equipos.
-¿Hay una línea de juego?
-Nunca se bajó una línea de juego definida. Con ninguno de los tres coordinadores que tuve (Carlos Amodeo, Héctor Jésús Martínes y Miguel Gomiz) hubo una decisión al respecto.
Yo les daba a mis equipos mi idea de juego, teniendo en cuenta lo que pienso que debe tener un chico incorporado antes de llegar a primera. Pero, organizativamente, ninguno de los tres ciclos fue
bueno.
-¿En qué se falla?
-Lo que hay que hacer es organizarse para que los chicos de novena, octava, séptima, lleguen a primera. Cuando yo jugaba, a primera llegabn los cracks o los destacados. Ahora,
no es tan necesario, además de que hay menos cracks. Hay que conseguir que lleguen chicos para todos los puestos. Pero pasa que se topan con quince chicos que llegan al club en cuarta división,
que no son superiores a los que están y les tapan el desarrollo. Se les termina el sueño. Si a los que vienen de abajo se los trabaja y se les da la posibilidad de jugar un par de
temporadas en reserva, llegan formados a debutar en primera. Eso en Huracán no ocurre, por eso la diferencia con los chicos que debutan en otros clubes. Esos llegan preparados, con 40 partidos en
reserva, con dos temporadas entrenando con los profesionales. Por ejemplo, en Huracán, de las categorías 91, 92, 93, hay entre 15 ó 20 chicos que podrían tranquilamente llegar a primera.
Pero si se los prepara, eh. Ahora, si llegan a los 20 años y tienen dos partidos en tercera... es muy difícil. Yo estuve cuatro años al frente de la sexta división, chicos de entre 16 y 17 años.
Ninguno jugó en tercera. Los casos que llegaron a primera, saltaron directamente, sin pasar por la reserva, por ejemplo Chichón Nieto y Kevin Cura. Cuando un chico se destaca en la sexta, a
mediados de año debería alternar entrenamientos con la primera y en un par de años, hacer no menos de 50 partidos en reserva. Luego, debutar en primera. En Huracán se hace al revés: de la sexta
pasa a debutar en primera, sin preparación, y luego de algunos partidos, salvo excepciones, termina jugando en la reserva, desmoralizado. Por eso vemos que cuando debutan pibes en la primera de
Lanús o de Vélez, son hombres formados. Porque hicieron el proceso como debe ser. En Huracán llegan al debut sin estar preparados. Pasó con Chiviló. Debutó en primera casi sin haber jugado en
reserva, ahora está de nuevo abajo. El año pasado, en la sexta que dirigía había cinco o seis chicos que podrían haber pasado a la reserva, pero no se hizo... En todos los clubes, de la sexta
división y hasta de la séptima, a mitad de año pasan a varios jugadores a tercera. a ésos se los foguea un par de temporadas jugando en reserva y entrenando con la primera, y cuando debutan son
hombres formados. En Huracán se hace todo lo contrario: se los deja en su división, van a quinta, luego a cuarta, y quizás ahí les traen 15 jugadores de afuera que les sacan la titularidad. Desde
que estoy yo, en cuarta y quinta división, se traen entre 12 y 15 jugadores por año. Es inentendible. De todos ésos, el único que sirvió es Battaglia. Los demás, algunos quedaron libres y
otros terminan tapando a los que estaban. Así es muy difícil que las cosas funcionen bien.
-Quizás el objetivo no es que las cosas funcionen bien sino que se terminen beneficiando los representantes o dueños de determinados jugadores...
-Esto es responsabilidad de los coordinadores que tuvimos. Los dirigentes quizás son
responsables de dejarlos hacer, pero son pocos y no están en el día a día. Los coordinadores hacen y deshacen, no hay un control estricto. Te doy un ejemplo: hace cuatro años,
en sexta división, había un goleador, Jonathan Troncoso. Pasó a quinta, jugó dos partidos, hizo dos goles y quedó libre. Ahora el pibe quizás no triunfa porque se lo dejó sin jugar casi un año,
se fue mal de la cabeza, se le arruinó la carrera, pero podía triunfar. Es decir, no hay control. Los coordinadores hacen lo que quieren. En ese caso, estaba Héctor Jesús Martínez. Yo estoy
convencido que Huracán podría sacar muy buenos jugadores todos los años, porque hay una base muy interesante. Pero para que lleguen bien a primera hay que hacer las cosas bien desde la
coordinación.
-De tu sexta división campeona quedaron muchos chicos marginados: Borovitsky, Seguel, Cáceres...
-Sí, yo no entiendo... En sexta salen campeones y en quinta quedan libres... Al no haber control, pasan estas cosas. De esa categoría, sólo Villán y Bottaro entrenan con la
primera. Y Alejandro Quintana, por ahí anda, en reserva... En Lanús, de la 86' campeona, con Valeri, llegaron todos. Ahí está la diferencia. Huracán dejó libre a Borovitsky, el 5 del equipo
campeón, Chacón y Canelo, excelentes volantes, están ahí, perdidos en la quinta, sin prepararlos en reserva, sin roce con la primera. Y en el fútbol hay algo que es clave: el jugador es como la
fruta. No lo podés sacar antes, pero tampoco se te puede pasar porque se te pudre. También está el caso de Juan Fernández, un lateral categoría 91 que jugó un año en la Selección, fue Globo de
Oro. Y Huracán al año lo deja libre, inexplicable... También el caso de Bilotti. Huracán no se puede dar el lujo de dejar libre a un chico al que tuvo cinco años en la pensión, invirtió mucho en
él, y tiene sobradas condiciones. Por lo menos, hay que ponerlo dos años en tercera para ver si de verdad sirve o no. Yo me pregunto por el desempeño del coordinador del Fútbol Amateur, si
durante tres años aconsejó al club que invirtiera en ese chico con la pensión y ahora de golpe lo deja libre. Y estamos hablando de un central de condiciones técnicas enormes, con temperamento,
un caudillo de los que en primera no se si hay. Un pibe preparado, intelectualmente arriba de la media del típico jugador, que sabe escuchar... No lo puedo entender.
-Hablando de las características de los jugadores... ¿Por qué nos cuesta tanto sacar pibes con temperamento, con condiciones de líder? En Huracán siempre salen pibes
chiquitos, habilidosos, pero muchas veces sin el temple que tienen chicos de otros clubes.
-Es un poco de todo, vienen a probarse muchos chicos con ese estilo. Pero también es la escuela del club así. Ojo, hay excepciones. Por ejemplo, Villán. Es un chico que no se
achica con nadie y que va a llegar lejos. Otro chico, Núñez, categoría 91, también con esas características. Pero lo que falla en Huracán es la preparación, no se va moldeando a los chicos para
llegar a primera.
-¿Cómo fue tu desvinculación?
-El 19 de enero llegamos a la Quemita y a los cinco minutos Gomiz (el Coordinador actual) llamó a Noboa y le dijo que no iba a seguir en las inferiores del club, por "una
reestructuración". Sin más explicaciones. El profe se consideró despedido, obviamente. Yo le manifesté a Gomiz que ellos tenían el derecho a tomar la decisión pero yo también a irme, ya que la
consideraba una injusticia e ingratitud muy grande. Gustavo (Noboa) hizo mucho por el club. Los cuatro años que estuvimos juntos, nuestra categoría fue la mejor de Huracán, y eso no se puede
lograr si el preparador físico no sirve. Después algunos dirigentes nos manifestaron que ellos no fueron los de la decisión, que fue el Coordinador. Pero esto fue un ataque hacia mí,
está claro. No lo pudieron hacer antes porque salimos campeones. Evidentemente les molestaba en algo.
-¿Tenés ganas de volver a Huracán?
-Estoy seguro de que voy a volver. En Huracán me pasaron muchas cosas: se murió mi viejo, nació mi hija... Ella nació el año pasado, un sábado a las 8 de la mañana. Y al
mediodía yo ya estaba dirigiendo... (Se le llenan los ojos de lágrimas). Estoy seguro que voy a volver.
Fuente: Revista de la Agrupacion MaxHuracán
fuerza gaby
gabi tiene razon tiene razon !!!!lo conosco lo tuve como tecnico como amigo y como padre...sabe dar muchos consejos es buena persona y muy buen tecnico
