dom
06
mar
2011
ESTA VIVO...!!
Huracán arrancó el partido dormido y no podía hacer pie ante el ritmo arrollador de Newells que rápidamente se puso en ventaja por 2-0, pero un tiro libre de Maidana, de lo mejor del
Globo, cambió el desarrollo y lo dio vuelta. Sin embargo, el local apretó el acelerador en el ST y Sperdutti igualó el resultado. Los dirigidos por Pompei mostraron otro espíritu y supieron
sobreponerse al golpe inicial. Las derrotas de Olimpo, Gimnasia y All Boys le jugaron una buena pasada.
Corría el año 67 cuando el recordado periodista cordobés Dante Panzeri publicó "Fútbol, dinámica de lo impensado", tal vez uno de los libros con mayor eco e influencia de todos los
tiempos. Varios años después, en Rosario, Newells y Huracán se encargaron de justificar este título casi a la perfección.
En el mundo del fútbol muchas veces se habla que las jugadas no pasan por sí solas, sino que todo tiene un porqué, que la pelota se encarga de emitir señales. Sin embargo, los vaivenes
que se dan dentro del campo de juego hacen de este deporte el más lindo de todos. Si uno levantaba apuestas por lo que se vio en el arranque del partido, casi con seguridad que el 100% de la
gente presagiaba un triunfo cómodo de La Lepra. Porque así se presentó el encuentro, con una llegada neta para el local por minuto, hasta que en la tercera Gastón Monzón la tuvo que ir a buscar
adentro: grosero quedo de Quintana y Cura en la salida de un lateral y Mateo se la sirvió en bandeja a Bieler para que el goleador se anotara en la red.
Los jugadores de Huracán corrían desesperadamente atrás de la pelota, pero lejos estaban de poder tener el control. El local movía el balón a un toque y los volantes por afuera se hacían
un picnic ante la pasividad de los marcadores de punta. Porque Cura acusó el parate y Lemos, quien esta vez se desempeñó en su puesto original, nunca hizo pie. Si a todo esto le sumamos que el
mediocampo no podía contra los experimentados Bernardi y Mateo, el futuro se presagiaba negro. Y Fideleff lo oscureció más aún cuando la desvió tras un tiro libre (todos habían ido con
Schiavi).
El 0-2 era más que merecido, hasta incluso la diferencia podría haber sido mayor. El Globo, que hasta ese momento solamente había probado desde afuera con un tibio remate de Maidana,
carecía de todo tipo de ideas y juego. Hasta que de u n exquisito tiro libre del ex Banfield comenzó a cambiar la suerte. El 7 bravo la clavó en un ángulo y de a poco empieza a justificar por qué
fue vendido a Europa en una cifra con tantos ceros. Ahí, el partido hizo un click: sin merecerlo, la visita estaba a tiro del empate. El conjunto rojinegro se quedó y dejó agrandarse al rival. Y,
a diferencia de los partidos anteriores, esta vez la fortuna estuvo de su lado, ya que tras otra pelota parada (se comienza a ver la mano del entrenador), Mateo la peina contra su propia valla y
descoloca por completo a Peratta. Lo que parecía tan lejano ya era una realidad: 2-2. Como si fuera poco, en ese vendaval apareció Quintana y de cabeza, con dos puntos de sutura y todo, dio
vuelta el juego.
Sorpresa de propios y extraños. Lo que pintaba para goleada local se había transformado en un concierto de abucheos y reproches. Es por esto que Newells salió decidido a quemar las naves
en el complemento y con la inclusión de jugadores con características ofensivas, llegó al empate. El Quemero se dedicó a aguantar (Ospina fue de lo mejor en esa etapa) y hasta lo pudo haber
ganado de no ser por una acción egoísta del Roly Zárate, quien optó por definir él en lugar de cedérsela a Cámpora que pedía pista por el medio.
El partido tuvo las mismas proporciones de rareza como de entretenimiento. Más allá del punto que vale y mucho, sobre todo con las derrotas de Olimpo, Gimnasia y All Boys, los dirigidos
por Tito Pompei demostraron que ya no son ese equipo que acusa los golpes recibidos y baja la guardia. Al contrario, cambia golpe por golpe y se mantiene de pie hasta el final. Seguramente, este
poroto conseguido en Rosario cobrará mucha más validez si se triunfa el próximo lunes en un partido decisivo ante Quilmes. Por ahora, el Globo levanta vuelo…
También fue empate
En la antesala del partido, la Reserva conducida por Miguel Gomis igualó 0-0 ante uno de los animadores del torneo. El Globo, que llegaba de dos duras derrotas ante River y Arsenal, jugó
un gran partido y contó con innumerables chances de ponerse arriba en el marcador, pero la suerte no estuvo de su lado y debió conformarse con el punto.
Fuente: Departamento de prensa del C.A. Huracan