El sello de Pompei...!!
Después de tres fechas, ya se puede empezar a analizar el ciclo Pompei. Una victoria y dos empates es un balance para nada despreciable. A este equipo no le sobra absolutamente nada, pero
en estos tres encuentros supo estar arriba en el marcador. Y para alegría nuestra, con Quilmes pudo aguantarlo ...
Acierta el técnico al poner a Brítez Ojeda y Battaglia desde el arranque. Al primero le cuesta estar solo en el mediocampo, pero con el juvenil se lleva bien y entre los dos crean una
aceptable sociedad para cortar avances rivales. Y acierta aún más Pompei al poner a Soplán para aguantar. No es un jugador de los 90 minutos todavía, pero rinde muchísimo en los últimos
veinte.
También hay que darles un guiño –entre tantos errores- a los dirigentes. Cámpora es un muy buen refuerzo, que tiene velocidad, oficio y por ahora gol. Maidana, en tanto, aparece de a
ratos pero con calidad; ante Newells fue el artífice de la levantada, con Arsenal mandó el centro del gol y contra Quilmes tuvo presencia.
Es muy grato también ver como se levanta Quintana ante las adversidades. En el 1-1 con los de Sarandí había fallado, pero se repuso con un gol en Rosario y siendo la figura en la “final”
con el Cervecero. Será fundamental de acá en adelante que él y Quiroga se muestren como lo hicieron este lunes.
¿Son todas buenas en este Huracán? Por supuesto que no. El equipo crea pocas situaciones de gol, el hincha tambalea con cada ataque rival y seguimos lejos de salvarnos de todo. Sin
embargo, hubo un cambio de actitud, se aprovecharon las oportunidades y se nota una presión constante de los nuestros hacia los contrincantes. Podría afirmarse tranquilamente que ese es uno de
los “sellos” de Pompei.
El lunes que viene toca Banfield y después de eso se viene –a mi entender- el partido más importante del torneo, contra Gimnasia. Ya se ganó una final con mucho huevo. No podemos esperar
juego lindo, pero sí garra. Obviamente, como dicta nuestra naturaleza, vamos a sufrir. Pero esta mini racha es una luz entre tantas malas y permite ilusionarnos con algunas alegrías
más.
Fuente: andresrolon@soy-quemero.com.ar
La agradable sensación de sumar de a tres...!!
Con la llegada de Tito Pompei al banco Quemero, más allá de que no conoce la derrota, aparentemente la contundencia (se aprovechan csi todas las oportunidades) y la cuota de suerte (pasan
cosas, a favor, que antes nunca pasaban) se han arrimado a Parque de los Patricios. Tres puntos que invitan a mirar para adelante ya que se desactivó a un rival directo, con su carga mediática, y
se corta con las semanas de ceño fruncido. A no bajar los brazos!!
La capacidad de sufrir que tenemos los hinchas del Globo no conoce límites, pero por eso no tenemos que andar probando esos límites a cada momento.
Un partido que, por razones fortuitas o por lo que sea, se ganaba tranquilamente 2-0 con la agradable sensación de que si se apretaba un poco el acelerador la diferencia se iba a ampliar
por su propio peso, se convirtió en una apología a la resistencia y al sufrimiento que nos llevó del éxtasis a la agonía sin escala previa.
El partido comenzó con la sensación visual de que era Quilmes quien llevaba las riendas, sin llegar al extremo del partido contra Newells, cuando nos sentíamos casi vapuleados en esos
primeros minutos. No simplemente era una sensación, ya que sin llegar con verdadero peligro, daba la impresión de que fundamentalmente por el lado izquierdo de nuestra defensa se podía desbordar
sin complicaciones y poner centros al área de Monzón, que se mostró seguro y resolvió tranquilo lo poco que le generaron.
Pero bastó que se ordenara un poco mejor nuestra mitad de cancha para poder generar “algo”. Cámpora desbordó un par de veces por la izquierda, el tándem Battaglia-Machín por la derecha
insinuaban y nuevamente una pelota detenida, un córner desde la izquierda, fue cabeceado por Quintana y con mucha fortuna el arquero de Quilmes la rebotó hacia arriba por sobre el
travesaño.
Suerte que no tuvo cuando un centro desde la derecha, malo, casi de compromiso, que envió Machín no lo pudo retener y lo que era una jugada intrascendente se transformó, gracias al yerro
del arquero y a que Roli Zárate estaba ahí, de cara al arco, en el primer gol del Globo a los 40 del PT.
El gol le dio tranquilidad al Globo, comenzado el ST y cuando se preveía que fuese el visitante quien se viniera ciego sobre el área de Monzón, no fue así y el partido seguía parejo, con
una actuación correcta y pareja (sin deslumbramientos ni grandes figuras) de los nuestros.
Cuando a los 22’ Machín pateó mordido lo que había sido una buena combinación por derecha y cortina de Zárate, y Cámpora sacó provecho del rebote en el palo y pifia de un defensor para
convertir el segundo gol, realmente por lo mostrado por los dos equipos daba la sensación de partido terminado.
Pero cuando estaba todo dado para tener la pelota (crecía Maidana) o para golear de contra (Cámpora hacía valer su velocidad), de un rechazo corto de la defensa vino el descuento del
ingresado Cauteruccio y a sufrir, y mucho.
Tuvo que recordar Monzón cómo era eso de convertirse en figura cuando tapó un clarísimo mano a mano y tuvieron que llenarse de chichones Facundo Quiroga y Carlos Quintana para rechazar
los centros.
Así se llegó al final, con mucho sufrimiento pero con la inmensa satisfacción de sumar de a tres, algo inédito en este Torneo. Lo que sigue no es fácil. Lo que se demostró tampoco es
mucho. Pero por primera vez, más que nada por la inocencia que tenemos habitualmente todos los hinchas, nos animamos a soñar con algo un poquito mejor.
Fuente: Semanarioquemero.com.ar