Tarde de sol, sonrisas y tres puntos de oro...!!
¿Euforia? Digamos sonrisas de enorme satisfacción. El once de Tito ya juntó 10 puntos y nos quiere hacer creer que se puede. Se puede zafar de abajo y se puede mirar para arriba. Un
Primer Tiempo pleno de entrega y motivación y un Segundo Tiempo para aguantar. Battaglia y Cámpora los goleadores. Muchos jugadores en muy buen nivel para un triunfo fundamental ante un rival
directo.
Apenas terminado el partido, y cuando la efervescencia del festejo final se iba aplacando de a poco y dejaba paso a la charla tranquila desandando los otrora adoquines de la calle Luna,
en boca de todos se repetían algunas frases no exentas de algo de bronca, pero también de sorpresa y de reconocimiento.
El “¿viste que se podía?”, “tan difícil no era, solamente un poco de orden”, “Tito se arregló con los mismos pero les metió motivación”, “un poquito de trabajo y ganas de ir al frente,
esa es la clave”, se repetían una y otra vez en los diversos grupitos que abandonaban el Ducó con la sonrisa puesta.
Y como estas, otras frases en el mismo sentido y en similar tono
¿Es Tito un milagrero, un motivador o un enfermo del laburo y las tácticas?
Nada de eso... pero un poco de todo. Y viendo el primer tiempo del partido de hoy, algo se entiende.
El Globo salió a jugar este partido como lo que era. Llámele final, partido de 6 puntos, lucha con rival directo o como quiera decirle. Con el máximo de concentración y, sabiendo sus
limitaciones para generar juego colectivo, forzando los errores del rival y sacando provecho 100% de los mismos.
Los dos de arriba están metiéndola seguido, lo que no es poco, y en la tarde de hoy tuvieron sendas actuaciones para el aplauso. Roli Zárate, a pesar de que no llegó al gol, bajó todo lo
que le tiraron, aguantó a los dos centrales triperos (Agüero debió haberse ido expulsado) y cortinó permanentemente arrastrando marcas los 90 minutos. Producto de una acción de este tipo, llegó
el primer gol.
En tándem Machín-Cámpora escalaron por derecha (Machín de muy buen primer tiempo, bajó en el segundo) y cuando el Roli hizo la diagonal del centro hacia la derecha arrastrando gente,
Cámpora se vistió de asistidor y lo vio entrar por izquierda a Rodrigo Battaglia, el pibe la paró y clavó un derechazo arriba al primer palo. “De manual” el movimiento del Roli, justa la
asistencia y la visión de Cámpora y perfecta la definición de Battaglia.
El Globo seguía bien, con dominio del balón, cortando el circuito del Lobo en el medio con un movimiento táctico “made in Pompei” y con los dos de arriba molestando la intención de salida
con pelota al pie de los defensores triperos. De ese continuo ir, llegó el segundo gol.
Zárate robó y se fue como wing derecho, llegó en velocidad (sí, leyó bien, en velocidad) al fondo y metió la asistencia precisa para que Javier Cámpora clavara el frentazo. Segundo del
Globo y quinto de la cosecha personal del “Cachorro”, hoy por hoy uno de los goleadores del Torneo Néstor Kirchner.
De ahí hasta el final de la primera mitad, y salvo un arresto individual de Neira sobre la hora que le dejó una marca al palo derecho de Monzón, todo fue del Globo. Con un muy inteligente
movimiento táctico en la mitad donde Soplán hacía el trabajo sucio y Battaglia y Machín se alternaban para pararse de doble cinco o salir con juego por las dos bandas. Un poco apagado Maidana, el
resto se multiplicaba.
Ya había salido lesionado el mellizo Guillermo, que no había gravitado, y para la reanudación Cappa hizo un cambio de nombres y de posiciones que hizo que Neira se soltase más y comenzara
a complicarnos.
Y así fue, el ST fue para aguantar, se agigantó la figura de Monzón tapando un mano a mano y desbaratando algún que otro intento y los dos centrales se multiplicaban ante las embestidas
triperas. Brítez Ojeda, de correcto desempeño en el PT en su nueva función de “cuevero”, se transformó en el bastión del fondo y contagió con su entrega al resto.
A pesar de entregar la posesión del balón y el campo, el Globo tuvo sus oportunidades, los de arriba siguieron bien mientras les dio el físico (Cámpora salió, arrastrando una dolencia
desde la primera mitad cuando le hicieron un claro penal abajo que Favale no cobró) y Soplán – Battaglia entregaron todo.
Así llegamos al final, con tres puntos en el bolsillo, seis en el sentimiento y muchos más en el corazón, con la alegría por lo conseguido por Pompei en cinco fechas, y con la bronca de
tantas fechas y puntos desperdiciados inútilmente
Ahora vamos a Mendoza, con entrega concentración y convicción podemos suplir la falta de fútbol, y, por qué no, hasta le diría que nos atrevemos a soñar que zafamos... ¿y algo
más?.
Fuente: SemanarioQuemero.com.ar