dom
01
may
2011
SE TOMó REVANCHA...!!
Esta vez, al que le tocó festejar en el clásico fue a San Lorenzo. Y lo hizo por el mismo resultado que se dio en la ida, cuando en aquella oportunidad los pibes de Huracán hacían sonreir
a Brindisi. El Globo volvió a mostrarse muy por debajo de su nivel y la irresponsable expulsión de Facundo Quiroga, que derivó en penal y gol de Ortigoza, abrió el partido.
El refrán reza que “la venganza es un plato que se sirve frío y se come despacio”. Y vaya si San Lorenzo se aferró a esta frase, si hasta tuvo seis meses para pensar cómo podía preparar
el menú. Lo cocinó a fuego lento y lo deglutió en tan sólo 15 minutos. Si hasta entre gol y gol no tuvo tiempo ni de beber al menos un vaso de agua, de esa que caía copiosamente del cielo y
ofrecía un clima aún más desolador para este Huracán que no ofrece síntomas de mejoría y que se hunde en su propia desesperación.
Roberto Pompei, sabiéndose inferior a su rival, presentó un equipo preparado para combatir en lugar de crear. La ausencia de Maidana como titular, con todas sus lagunas a cuestas,
presagiaba que con Battaglia, Soplán, Brítez Ojeda y Matías Quiroga difícilmente podría haber juego asociado en la zona media y nadie de ellos asomaba como el abastecedor de Cámpora o Zárate,
ambos aislados del juego y en continua lucha contra los defensores del Ciclón cuando partía algún pelotazo.
Con estas cartas presentadas en el terreno de juego, no sorprendió que Huracán volviera a pasar todo un tiempo sin rematar al arco, tal como sucedió ante Boca. Entonces San Lorenzo, este
San Lorenzo que está bien lejos de ser un cuco, se apropió de la pelota y empezó a llegar. Si el primer tiempo finalizó sin goles fue porque Monzón contó en dos oportunidades con la gran ayuda de
los postes, o porque Romagnoli no pudo meter el balón en una jugada muy similar al gol que le hizo Erik Lamela en el Monumental. El local fue muy superior y mereció irse al descanso en
ventaja.
Pero claro, la suerte no acompañaba al conjunto del Bajo Flores hasta que Facundo Quiroga, de manera infantil y hasta irresponsable, se pasó en un centro y metió la mano para evitar el
cabezazo de Velázquez. Penal y merecida roja para el ex zaguero de River. Desde los 11 metros dijo presente Ortigoza, que no falla nunca, y abrió el camino de la goleada. Desde ahí el partido fue
otro. San Lorenzo se lució y paseó por toda la cancha a los restantes 10 jugadores que quedaban de Huracán. A puro pase corto para desgastar y con centros precisos desde sendos tiros libres para
que el segundo y tercer gol llegaran casi por decantación.
Romagnoli, quien cuando está enchufado es un excelente enganche, Ortigoza y Salgueiro fueron demasiado para el Globo. No hubo respuestas ni dentro del campo de juego ni a la salida del
vestuario, ya que en una elegante fila india fueron desfilando uno por uno los jugadores y cuerpo técnico para subirse al micro y no brindar declaraciones. Con esta derrota, dolorosa y
humillante, Huracán acumula cinco partidos sin victorias y pareciera que el nuevo objetivo, triste por cierto, es ganarle la pulseada a Gimnasia LP y Quilmes y conformarse con una
Promoción.
Fuente: Depto. de Prensa del C.A. Huracán