dom
22
may
2011
"Razones de una larga decadencia"
No hay azar en el caos. No se trata de una sucesión de casualidades o el impulso de un puñado de malos resultados. Es el desenlace inevitable de un largo
recorrido decadente de casi tres décadas como consecuencia de malas administraciones. Ahí está Huracán, roto, desesperado, hecho harapos . En la peor cornisa de esa historia que supo de
días muy felices: la posibilidad del cuarto descenso en 25 años. Parece mentira o pesadilla: hace menos de dos años el mismo Globo de Jorge Newbery se quedó a siete minutos de su sexta estrella.
Con aquellos ángeles de Cappa que duraron lo que duran las alegrías en Parque de los Patricios: un par de suspiros. La actual conducción -pésima heredera de otras
pésimas conducciones- desmanteló un plantel valioso por dos razones: necesidad e incapacidad . Todavía los socios se preguntan en la Alcorta, en la Miravé y en la popular Ringo Bonavena,
entre otras cosas: ¿por qué todos hicieron negocio con Javier Pastore menos Huracán? ¿Por qué el club se conforma con ser una vidriera de representantes y empresarios? ¿Por qué las inferiores
cada vez están peor y se venden porcentajes de futbolistas incluso antes de su debut en Primera? A Carlos Babington -gloria de tiempos mejores; presidente de hoy- le pidieron esta semana la
renuncia a través de un comunicado. Lo firmaron las dos agrupaciones con más adherentes de la institución. Se trata de un síntoma que se repite en el Tomás A. Ducó: la misma hinchada que lo
ovacionó como futbolista y como entrenador llegó a cantar “el que no salta es un inglés” . Esa vez sólo la barra evitó que el grito fuera unánime.
Babington ya no concurre a la cancha por prescripción médica. Tiene razón su doctor: la pasaría muy mal.
Fuente: Clarin.com.ar
"VAYANSE LACRAS DE HURACAN, YA VAN A VENIR A MAR DEL PLATA"