vie
03
jun
2011
"NADA CAMBIó" Y... Mientras sigan ustedes...!!
La continuidad del partido entre Huracán y Estudiantes LP fue más de lo mismo que se vio en aquella tarde del Ducó y el conjunto platense no sólo que ratificó el resultado parcial sino
que estiró diferencias. Con esta derrota, la séptima al hilo, el Globo cayó en descenso directo y tendrá por delante apenas tres partidos para revertir la historia.
Dicen que la esperanza es lo último que se pierde. Realidad o no, muchos hinchas de Huracán tenían una luz, ínfima, casi nula, de fe (con mezcla de deseo, por supuesto) de que la historia
que empezó a escribirse aquél sábado 21 de mayo en la fresca tarde de Parque Patricios cambiara su rumbo. Vale recordar, aunque nadie se lo podrá sacar rápidamente de su memoria, que en dicha
oportunidad 32 minutos habían sido más que suficientes para que Estudiantes vapuleara en la cancha a su rival y así desatar la locura en la hinchada local. Claro, ahora con distintos nombres
propios -aunque el mismo bajo rendimiento- no faltaba quien creía que el empate era una posibilidad concreta. Sin embargo, esa chance remota se esfumó en apenas cuatro minutos cuando Sarulyte
cabeceó en el primer palo luego de un córner de Leandro Benítez y todo Huracán se vino abajo. Tan abajo que con esta caía entró en zona de descenso directo.
Otra vez, como ante Lanús, Colón y mismo Estudiantes hace menos de dos semanas, a remarla de atrás desde el inicio. Y un gol en contra para estos jugadores es mucho más que un golpe de
nocaut. No se pueden levantar, quedan sentidos y sin posibilidades de buscar una remontada heroica, aunque se muera en el intento. La presión de la gente, que para muchos era un factor negativo,
acá no existió. La raíz del problema futbolístico va mucho más allá de algún grito o reproche, pasa exclusivamente por el bajísimo nivel que muestran los jugadores y, también, por haberse
desacostumbrado a ganar (o empatar).
En la recta final, esa parte del campeonato en la que todos los equipos muestran su fuego sagrado interno para alcanzar el objetivo, sea cual fuere, Huracán se desmoronó. No paró de
coleccionar derrotas -ya suman siete- y con tantos puntos dejados en el camino es difícil luchar por mantener la categoría. No es que Gimnasia sumó todo el tiempo y realiza una campaña de
campeón, sólo que el Globo no muestra ni entereza para hacerle frente a la crisis y caer en descenso directo, zona en la que se encuentra hoy, era algo previsible.
Analizar el partido de esta tarde no tiene sentido, sobre todo luego del tempranero gol que sentenció, aún más, el juego. Todavía no hay nada perdido ni resulta una utopía pensar en
salvarse desde el lado de los números, ya que descontarle un punto al Lobo de los próximos nueve es algo factible. Pero cuando se ponen bajo la lupa las ganas y la entrega que muestra uno y otro
es cuando se presagia un futuro negro.
El domingo frente a Tigre es el momento, tal vez el último, de despegar de una vez por todas y entregarse al máximo para hacer posible la salvación de la categoría. Todavía se
puede…
Fuente: Depto. de Prensa del C.A. Huracán