jue
04
ago
2011
"Llegó Nadur, llegó la Unidad"
Los clubes de fútbol en la República Argentina se han convertido en instituciones deficitarias, que arrojan pasivos de millones de dólares por el simple hecho de existir y funcionar.
Lejos de los tiempos de bonanza donde la solidez y la función social llevaba a la familia en masa a asociarse y los millones de dólares en danza no eran tan escandalosos.
Si en este contexto de “normalidad” se hace complejo recibir la presidencia de un club tan grande como Huracán, imagine usted, estimado quemero, estimada quemera, si esto se produce tras
un vaciamiento institucional salpicado por desmanejos y corruptelas coronadas por un descenso deportivo con el que, además de la categoría, se pierden ingresos fijos, derechos de televisión y se
desvalorizan las divisiones juveniles.
Alejandro Miguel Nadur, socio vitalicio del Club Atlético Huracán se impuso en las elecciones del 3 de julio de 2011 y se convirtió así en el sucesor del exiliado Carlos
Alberto.
Se habían escuchado promesas sobre unidad y sobre una participación plural en los manejos del club. Ideas de reforma integral en juveniles, de proyectos a largo plazo y de sanar a este
enfermo terminal para que recupere de a poco algo de salud que antaño supo gozar.
El descreimiento también era moneda corriente en las cercanías de la sede social, la figura de la unidad y los fracasos del pasado dejaban un interrogante en las ideas de muchos y muchas
que cuestionaban las propuestas y esperaban, casi entregados, un futuro aún más oscuro.
Pero de inmediato las dudas se fueron disipando y así como una ciudad se recupera de un terremoto o una catástrofe natural, se vio que la idea de la reconstrucción y la unidad era una
realidad:
El pago de la deuda de Cámpora y Quiroga, que muchos tildaron de oportunista sirve hoy para que el jugador siga en el plantel o sea negociado y que el propio Sergio Marchi, que en otros
momentos se regocijaba con las deudas de Huracán para con los profesionales, nada pueda hacer. Al cumplimiento de estas obligaciones le siguieron las deudas heredadas con los empleados y el resto
del plantel profesional.
En poco tiempo se reincorporaron a Néstor Apuzzo y a Gabriel Rinaldi. Volvió de esta manera la gente que quiere y cree en el futuro de Huracán y no piensa en sus propios intereses. El
selectivo del globo siempre listo para nutrir a la primera de nuevos valores y mantener en competencia permanente a las jóvenes promesas ya es una realidad. El último DT que sacó campeón a una
división juvenil, la sexta ha vuelto a trabajar con los menores.
Se ve el funcionamiento de un departamento de Prensa serio, se ha lanzado una campaña masiva de captación de socios, buscando llegar a los 50.000 con beneficios para los nuevos socios;
algo inédito e impensado durante el gobierno pasado. Se procederá también a empadronar a los socios, comenzando por los vitalicios y a renovar y modernizar el carnet de la institución, una vieja
asignatura pendiente.
Se ha recuperado la importancia de la imagen en varios aspectos, el globo tendrá una presentación de camiseta, nuevo sponsor y refuerzos digna de una institución grande, abierta a la
prensa y a los socios.
En cuanto a la participación social y difusión se crearon las subcomisiones de RRII y Cultura y la de Marketing (entre otras) en las que la gente joven que tanto hace por Huracán día y
noche trabaja sin descanso para unir a todos los quemeros del planeta bajo el lema La Grandeza Hecha Pasión.
Futbolísticamente se contrató a Juan Amador, un D.T. que puede gustar o no, pero es un viejo conocedor de la categoría y lo mejor que se puede hacer en este contexto de renovación es
dejarlo trabajar. Se han incorporado hasta el momento nueve refuerzos en los que destacan los regresos de Mauro Milano y el cordobés Sanchez Prette, dos hijos de la institución.
Propiamente abocados a los dirigencial da gusto escuchar al Dr. Sasso, actual vicepresidente, en los medios partidarios y no partidarios y hasta en TyC Sports y que sus conceptos sean tan
claros que hasta los panelistas reconozcan -en clara comparación con su impresentable predecesor apodado Pocho, que las cosas se están haciendo de otra manera en Huracán.
El rumbo del equipo y el resultado del juego dirá si Huracán vuelve a primera en la próxima temporada o no, pero el comienzo del cambio en el rumbo del club es un ascenso en varios
aspectos que a la larga y de mantenerse desembocarán en éxitos deportivos.
En la memoria de todos nosotros quedarán marcados los que nos quisieron hacer desaparecer y se llevaron todos los billetes, pero no podrán volver a pisar el Palacio ni la Sede en
paz.
A un mes de las elecciones, en el presente de todos también comienza un campeonato y una nueva ilusión. Como decía mi abuelo: ¡Viva Huracán!
Fuente: Patriaquemera.com.ar